Redacción
Steve Ballmer y Los Angeles Clippers están muy cerca de recuperar la respiración. Según la ESPN, la NBA no ha encontrado pruebas concluyentes que demuestren que el propietario de la franquicia utilizase un patrocinador para pagar un extra a Kawhi Leonard sin que el límite salarial de los angelinos se viese afectado. La decisión de la Liga norteamericana llega tras once meses de investigación.
A pesar de la rotunidad del medio estadounidense, la NBA puso en entredicho sus conclusiones. “El artículo de la ESPN acerca la investigación sobre Los Angeles Clippers (del que la NBA declinó cooperar) contiene numerosas y significativas imprecisiones. El resultado de la investigación será esclarecido una vez la investigación haya concluido”, asegura Mike Bass, portavoz de la competición, en una nota de prensa.
Las indagaciones comenzaron el pasado mes de septiembre cuando el periodista Pablo Torres reveló que los Clippers habían creado una empresa fraudulenta, Aspiration, de plantación de árboles para poder esquivar el tope salarial y, en la práctica, dar más dinero bajo cuerda a Leonard. Esa empresa fantasma, creada con una inyección de 50 millones de dólares de Steve Ballmer, propietario de los Clippers, firmó un contrato con Kawhi, al que pagó 28 millones de dólares por no hacer literalmente nada, simplemente a cambio (una condición inexcusable) de que no se fuera en 2021 de los Clippers, el equipo al que llegó en 2019 tras conquistar el anillo con Toronto Raptors.
Torres afirmó que un empleado de Aspiration le dejó claro, de forma anónima, que Kawhi nunca había rendido ningún tipo de cuenta ni hecho nada vinculado a un contrato teóricamente de promoción: “Fue algo solo para saltarse el salary cap de la NBA. La mayor cantidad pagada por la empresa en lo referente a marketing no tuvo ningún tipo de impacto ni espacio en la prensa… y él no tuvo que hacer después absolutamente nada”. Además, la investigación situaba a Kawhi como acreedor (por una deuda de siete millones más) una vez confirmada la bancarrota a través de una de las empresas del jugador, KL2 Aspire LLC.
Los hechos se remontan a 2022, cuando según Torre se firmó ese acuerdo entre Aspiration, que se declaró en bancarrota en 2025, y un Kawhi Leonardo que se llevó así 28 millones de dólares extra sin ningún cometido real. Ballmer, ex CEO de Microsoft, la octava persona más rica del mundo (casi 150.000 millones de dólares de fortuna estimada) y desde luego el propietario con más dinero del deporte profesional estadounidense, habría usado esta artimaña para que los Clippers pagarán más en la práctica a Kawhi, que en agosto de 2021 firmó su segundo contrato con el equipo angelino, un vínculo de cuatro años y 176,2 millones de dólares (en 2019 había firmado un máximo de 103,1 millones por tres temporadas). En enero de 2024, Kawhi acordó una extensión de tres años y 149,5 millones.
El salary cap (que tiene excepciones y matices al no ser un sistema cerrado sino abierto) está pensado para equilibrar el gasto de las franquicias en plantilla y evitar, precisamente, que equipos con más posibilidades económicas y/o propietarios con especial capacidad de gasto pueden obtener ventajas competitivas a base de disparar su inversión en salarios.
Traspaso a Toronto Raptors
La posible ilegalidad no solo amenazaba a los Clippers, sino también a Kawhi, que el pasado 30 de junio fue traspasado de vuelta a Toronto Raptors. El movimiento quedó en suspenso después de que la franquicia canadiense supiera que tendrían que asumir el riesgo de cualquier sanción sobre el jugador, como una suspensión o la anulación de su contrato. Las conclusiones de la NBA parecen evitar ese escenario y el fichaje se podrá completar con tranquilidad.
