Amanda Anisimova logró imponerse a su compatriota Sofia Kenin en un partido de alta exigencia al vencerla por 6-2, 4-6 y 7-6 (3), resultado que le permitió instalarse en la tercera ronda de Wimbledon durante una jornada en la que la princesa Kate realizó una visita al All England Club.
La sexta cabeza de serie encontró en su servicio la clave para salir adelante. Registró un total de 20 aces, incluidos tres en el desempate del tercer set, con los que logró inclinar la balanza a su favor después de verse abajo 3-1 en el parcial definitivo.
«Hubo momentos realmente complicados, así que estoy muy feliz de haber conseguido el pase a la siguiente ronda», comentó Anisimova tras finalizar el encuentro.
La estadounidense también reconoció que su saque marcó la diferencia, algo que no suele considerar una de sus principales fortalezas.
«Nunca imaginé decir esto, pero hoy debo agradecerle a mi servicio. No me considero una gran sacadora, aunque ahora siento que finalmente puedo hacerlo bastante bien», expresó.
Durante el tercer set, la frustración llevó a Anisimova a golpear su raqueta contra una de sus piernas. Sin embargo, logró recomponerse mentalmente para darle la vuelta al marcador.
La tenista explicó que, cuando estaba en desventaja, se recordó a sí misma que debía seguir peleando y disfrutar la oportunidad de competir en Wimbledon, ya que cada punto podía ser el último del torneo para ella.
En la siguiente ronda se enfrentará a la sembrada número 26, Madison Keys.
Por otra parte, la campeona defensora, Iga Swiatek, necesitó apenas 70 minutos para derrotar 6-1 y 6-3 a Karolina Pliskova, finalista del torneo en 2021. Ahora se medirá con la filipina Alexandra Eala, quien remontó para vencer a Maya Joint por 3-6, 6-2 y 6-0 y asegurar su lugar en la tercera ronda.
