A tres décadas de su primera presentación en Argentina, la cantautora brasileña Adriana Calcanhotto volverá a Buenos Aires con un formato íntimo: sola, acompañada únicamente por su guitarra.
El regreso tiene un significado especial. En los años noventa, la artista llegó por primera vez al país en busca de nuevos públicos; hoy lo hace consolidada como una de las voces más respetadas de la música brasileña. Su presentación está programada para el 25 de abril en Deseo, donde ofrecerá un recorrido por su trayectoria.
Además del concierto, Calcanhotto participará como invitada en la Feria del Libro, reforzando su vínculo con el ámbito cultural y literario, una constante en su carrera artística.
Una artista en constante transformación
A lo largo de los años, Calcanhotto ha construido una identidad marcada por la exploración y el cambio. Desde sus primeros discos hasta producciones más recientes como Errante, su obra refleja una búsqueda permanente entre lo íntimo y lo conceptual.
La cantante ha señalado que su proceso creativo se basa en “filtrar” experiencias, dejando atrás lo innecesario para abrir espacio a nuevas ideas. Esa filosofía se refleja en su música, donde conviven referencias personales, ficción y reflexiones sobre identidad, sociedad y cultura.
En su repertorio también coexisten distintas facetas artísticas. Por un lado, la compositora introspectiva; por otro, su alter ego infantil, Adriana Partimpim, un proyecto más lúdico y espontáneo que conecta con el presente desde la mirada de la infancia.
Un concierto entre clásicos y memoria
Para su presentación en Buenos Aires, la artista adelantó que el repertorio será una retrospectiva de su carrera. Temas emblemáticos como “Esquadros” o “Vambora” formarán parte del setlist, junto con interpretaciones de otros autores, entre ellos Caetano Veloso.
El concierto, en formato de voz y guitarra, buscará resaltar la esencia más pura de sus composiciones, en un encuentro cercano con el público.
Nuevos proyectos en el horizonte
Aunque esta visita estará enfocada en su repertorio ya conocido, Calcanhotto también mira hacia el futuro. Entre sus planes se encuentran un álbum con canciones de la Edad Media y otro proyecto con orquesta sinfónica, formatos que reflejan su constante interés por expandir los límites de su propuesta artística.
A 30 años de aquel primer viaje, su regreso confirma no solo la vigencia de su música, sino también su capacidad de reinventarse sin perder su esencia.
