Redacción
La Fiscalía y la acusación particular han solicitado una pena de 12 años de prisión para las siete exmonjas que lideraron una ruptura cismática con la Iglesia católica en España en 2024.
El proceso, instruido en Bilbao, les atribuye cinco delitos que incluyen coacciones, trato denigrante y abandono de sus compañeras más ancianas. Según el auto judicial, las investigadas se aprovecharon de la vulnerabilidad y el deterioro cognitivo de las religiosas mayores para mantener el control sobre ellas en los monasterios de Burgos y Vizcaya.
La investigación reveló condiciones de insalubridad, falta de higiene y alimentación deficiente en los recintos donde residían.
En este sentido, el informe forense destaca que el grupo ejercía un control absoluto sobre las ancianas, quienes, debido a su estado de salud, carecían de capacidad real para consentir el abandono de la Iglesia.
