El esloveno Tadej Pogacar, líder de la clasificación general del Tour de Francia, reconoció que la etapa de transición disputada este miércoles resultó más exigente de lo que esperaba y aseguró que las próximas jornadas en los Alpes serán decisivas para definir al campeón.
El ciclista del UAE Team Emirates explicó que el ritmo de la carrera fue intenso desde el inicio y que, pese a una aparente calma en el tramo final, el desgaste fue considerable.
«Nos preparamos para días duros, pero no esperaba que lo fuera tanto. Sabía que irían fuerte en la primera parte, cuando estaban las cotas, pero luego se ha tranquilizado. Pese a todo, ha sido un día duro», comentó.
Pogacar, quien busca conquistar su quinto Tour de Francia, evitó confirmar si intentará luchar por la victoria de etapa en la primera jornada alpina.
«No estoy convencido al cien por cien. Creo que son jornadas muy duras donde todo se va a decidir. Vamos a tener que estar preparados», afirmó.
Preocupación por Adam Yates
El líder de la carrera también habló sobre el estado físico de su compañero de equipo Adam Yates, quien ha lidiado con una gastroenteritis durante los últimos días.
Pogacar explicó que el británico mostró una mejoría antes de la salida, aunque el esfuerzo de la etapa terminó por pasarle factura.
«Ayer estaba fatal; de no haber sido una contrarreloj no habría podido acabar. Esta mañana se encontraba mejor, estaba de buen humor y eso es buena señal. Pero la etapa ha sido dura incluso para mí, es normal que haya pagado las consecuencias del mal día que pasó ayer. Creo que puede recuperarse para los próximos días», señaló.
Las tres etapas alpinas que restan serán determinantes para la clasificación general y podrían definir el desenlace de la edición 2026 del Tour de Francia.
