Más de 800 aficionados españoles se reunieron este lunes en el Mercado Little Spain, en Nueva York, para celebrar la clasificación de España a los cuartos de final de la Copa del Mundo, tras la victoria de último minuto sobre Portugal con un gol de Mikel Merino que desató la euforia entre los asistentes.
Ubicado en el barrio de Hudson Yards, en Manhattan, Little Spain se ha convertido durante el Mundial en el principal punto de encuentro para la comunidad española residente y los turistas que siguen el desempeño de la selección. El recinto, que será además uno de los escenarios cercanos a la final del torneo programada para el 19 de julio en Nueva York, vivió un ambiente de auténtica fiesta.
El complejo gastronómico, inaugurado en 2019 por los chefs Albert y Ferran Adrià, junto con el chef y empresario José Andrés, cuenta con más de 3 mil 200 metros cuadrados dedicados a la gastronomía española. Durante la Copa del Mundo, el espacio instaló una pantalla gigante en colaboración con Rioja para transmitir todos los encuentros de España.
Rodrigo Gutiérrez, director de Rioja para Estados Unidos y Canadá, señaló que el objetivo es ofrecer un espacio donde españoles y aficionados al futbol puedan disfrutar del ambiente, la comida y el vino como si estuvieran en su país.
«Queremos que tanto los españoles como los estadounidenses que disfrutan del futbol, la buena comida y el buen vino se sientan como en casa. Juntar todo eso con la selección española es perfecto», comentó.
Entre los asistentes se encontraban Hugo Ozalla y Alejandro Montero, guardiamarinas de la Armada Española que participaron recientemente en el desfile naval por el 250 aniversario de Estados Unidos. Ambos coincidieron en que vivir el partido en Little Spain fue como encontrar «un pedazo de España» en Nueva York.
También Sergio Marcús, un turista español que viajó solo a la ciudad, destacó que el ambiente le permitió conocer a otros aficionados y compartir con ellos la emoción del triunfo.
«Al final la selección nos une. Me siento como si estuviera en España», afirmó.
El gol de Mikel Merino en el minuto 91 provocó una explosión de alegría entre los presentes, quienes celebraron entre cánticos, abrazos y aplausos, mientras algunos lanzaban comida y bebidas al aire en señal de festejo.
Con el triunfo sobre Portugal, España alcanzó por primera vez desde el Mundial de Sudáfrica 2010 los cuartos de final de la competencia y mantiene viva la ilusión de conquistar su segundo campeonato del mundo.
