La justicia de Estados Unidos inició este lunes la audiencia preliminar contra Tyler Robinson, señalado como presunto responsable del asesinato del activista conservador Charlie Kirk, en un proceso que determinará si existen elementos suficientes para llevar el caso a juicio.
Durante la primera jornada, la Fiscalía presentó como una de sus principales pruebas el informe de la autopsia, que concluyó que la muerte de Kirk fue un homicidio por arma de fuego. Además, el tribunal observó el video del ataque y diversas grabaciones de cámaras de vigilancia que, según la acusación, ubican al imputado en las inmediaciones del lugar antes, durante y después del tiroteo.
El juez Tony Graf aceptó el material audiovisual como parte de las pruebas del caso, sin emitir comentarios sobre su contenido.
Posteriormente, un agente policial que participó en la investigación confirmó ante la corte que el examen forense determinó oficialmente que Kirk murió a consecuencia de disparos de arma de fuego.
Videos ubican al acusado en el campus
Durante su testimonio, el investigador David Hull identificó a Robinson como la persona que aparece en las imágenes captadas por cámaras de seguridad cercanas al campus de la Utah Valley University.
El agente aseguró que las autoridades reunieron aproximadamente 16 horas de grabaciones de videovigilancia en las que aparece el acusado o un automóvil Dodge Challenger gris que presuntamente conducía el día de los hechos.
Según la investigación, Robinson acudió en cuatro ocasiones al campus el 10 de septiembre de 2025: dos veces antes del ataque, una durante el tiroteo y otra más esa misma noche.
Tras la presentación de la evidencia, el tribunal decretó un receso antes de continuar con la exposición de testimonios.
La viuda de Charlie Kirk estuvo presente
La audiencia contó con la presencia de Erika Kirk, viuda del activista, quien acudió a la corte para seguir el desarrollo del proceso judicial.
Horas antes de la sesión, publicó un mensaje en redes sociales en el que expresó que cada comparecencia judicial representa un doloroso recordatorio de la muerte de su esposo y del impacto que la tragedia ha tenido en su familia, particularmente en sus hijos.
El juez deberá resolver en los próximos días si las pruebas presentadas por la Fiscalía son suficientes para que Tyler Robinson, de 23 años, sea enviado a juicio por el asesinato de Charlie Kirk, figura cercana al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
