La selección de Irán evitó la derrota en su debut dentro de la Copa del Mundo 2026 al empatar 2-2 frente a Nueva Zelanda en un encuentro disputado en el SoFi Stadium de Los Ángeles.
El conjunto oceánico sorprendió desde los primeros minutos gracias a un gol de Elijah Just, quien adelantó a los All Whites y puso presión sobre los iraníes. Sin embargo, los llamados Guepardos Persas encontraron respuesta a través de Ramin Rezaeian, que devolvió la igualdad al marcador.
Nueva Zelanda volvió a tomar ventaja al inicio de la segunda mitad, nuevamente con una anotación de Elijah Just, quien se convirtió en la principal figura ofensiva de su equipo. No obstante, Irán reaccionó una vez más y consiguió el empate definitivo al minuto 64 mediante Mohammad Mohebbi, tras una asistencia de Rezaeian, protagonista en ambas anotaciones iraníes.
Más allá de lo ocurrido en la cancha, el partido estuvo rodeado por un contexto especial. La participación de Irán en el Mundial ha estado marcada por la tensión política internacional de los últimos meses. Incluso, la federación iraní solicitó a la FIFA disputar sus encuentros fuera de territorio estadounidense, petición que fue rechazada.
Ante esta situación, el combinado asiático estableció su campamento base en la ciudad de Tijuana, desde donde realiza viajes exprés a Estados Unidos para disputar sus partidos antes de regresar a México.
El encuentro reunió a una importante comunidad de aficionados iraníes radicados en California. Mientras algunos grupos manifestaron su inconformidad con el gobierno de su país antes del inicio del juego, durante los 90 minutos el apoyo se concentró en la selección nacional.
Con el empate, ambas escuadras suman su primer punto en el Grupo G. Para Nueva Zelanda, el resultado mantiene viva la esperanza de conseguir su primera victoria histórica en una Copa del Mundo, mientras que Irán logró rescatar una unidad valiosa en un partido que se le complicó desde el arranque.
