La FIFA confirmó una distribución económica sin precedentes para la Copa Mundial de 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. El organismo rector del fútbol mundial elevó la bolsa de premios para las selecciones participantes hasta los 871 millones de dólares, convirtiendo a esta edición en la más lucrativa en la historia del deporte.
Inicialmente, la FIFA había proyectado una distribución de 727 millones de dólares; sin embargo, el éxito comercial del torneo permitió incrementar significativamente la cifra. El nuevo monto supera ampliamente los 440 millones de dólares repartidos durante la Copa del Mundo de Qatar 2022.
Aunque los futbolistas no reciben pagos directos de la FIFA por participar en el torneo, la organización entrega recursos económicos a las federaciones nacionales y a los clubes que aportan jugadores a las distintas selecciones. Posteriormente, cada federación determina la forma en que distribuye esos ingresos entre jugadores, cuerpos técnicos y demás integrantes de las delegaciones.
Como parte del nuevo esquema financiero, cada selección clasificada recibirá al menos 12.5 millones de dólares por su participación en la fase final del campeonato. En el caso del equipo que logre coronarse campeón del mundo, la cantidad total de premios podría superar los 50 millones de dólares.
La FIFA también aprobó un aumento del 15 por ciento en las contribuciones destinadas a la preparación de las selecciones nacionales y a los incentivos por clasificación, fortaleciendo el respaldo económico para los equipos participantes.
Por otra parte, los clubes también se beneficiarán del crecimiento financiero del torneo. Para las Copas del Mundo de 2026 y 2030 se destinarán 355 millones de dólares a las instituciones que cedan futbolistas a sus respectivas selecciones, una cifra considerablemente superior a los 209 millones distribuidos durante los ciclos mundialistas de Rusia 2018 y Qatar 2022.
El sistema de compensación considera el número de días que cada jugador permanece concentrado con su selección durante el torneo. En consecuencia, los clubes cuyos futbolistas avancen a instancias más profundas recibirán mayores ingresos. Asimismo, las instituciones que aporten un mayor número de jugadores también obtendrán una compensación superior.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha destacado en diversas ocasiones que este modelo busca reconocer la contribución de los clubes al desarrollo de los futbolistas y al crecimiento global del fútbol.
Con estas cifras, el Mundial de 2026 no solo será la edición más grande de la historia en términos deportivos, al contar con 48 selecciones participantes, sino también la más importante desde el punto de vista económico, reflejando el crecimiento comercial que ha experimentado el fútbol internacional en los últimos años.
