El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, informó que los gobiernos de Estados Unidos, México y Canadá mantienen coordinación en materia sanitaria y de seguridad de cara al Mundial de futbol 2026, particularmente ante el brote de ébola registrado en regiones de África.
A través de un mensaje difundido en la red social X, Johnson señaló que los tres países trabajan conjuntamente para garantizar condiciones seguras durante el torneo internacional, que comenzará el 11 de junio de 2026 en México.
“Estados Unidos, México y Canadá están coordinando esfuerzos en todos los frentes, incluidas las medidas de salud pública relacionadas con el brote de ébola, para ayudar a garantizar que este torneo sea el más seguro y memorable de todos los tiempos”, expresó el diplomático.
El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció además una serie de medidas sanitarias coordinadas con México y Canadá para viajeros provenientes de zonas africanas consideradas de alto riesgo por ébola, con el objetivo de mantener controles preventivos sin afectar el flujo comercial y turístico durante la competencia.
En Canadá, el gobierno federal comenzó a aplicar medidas fronterizas temporales que incluyen la suspensión de visas para residentes de la República Democrática del Congo, Uganda y Sudán del Sur, países vinculados al actual brote.
Por su parte, autoridades sanitarias mexicanas informaron el pasado martes sobre el reforzamiento de protocolos preventivos en aeropuertos y filtros sanitarios especiales rumbo al Mundial.
El secretario de Salud de México, David Kershenobich, aseguró que hasta el momento no se han detectado casos de ébola en territorio nacional y sostuvo que el riesgo de propagación para el país es bajo.
“México no ha registrado casos y el riesgo de propagación hasta este momento es muy bajo para nuestro país”, afirmó durante la conferencia presidencial.
Las acciones ocurren mientras organismos internacionales mantienen vigilancia epidemiológica sobre el brote de ébola detectado en distintas regiones de África oriental y central, particularmente en Uganda, Sudán del Sur y República Democrática del Congo.
La agencia de salud pública de la Unión Africana reportó este jueves 246 muertes sospechosas relacionadas con la epidemia, mientras que la Organización Mundial de la Salud elevó recientemente el nivel de riesgo del brote de “alto” a “muy alto”.
