El mexicano Erik Morales y el puertorriqueño Félix Trinidad fueron homenajeados en la undécima ceremonia del Salón de la Fama Nacional del boxeo, celebrada en Montebello, California, junto a exboxeadores, entrenadores y figuras del medio.
El evento, organizado por Bill Dempsey Young desde 2015, sirvió como espacio para analizar los cambios estructurales que enfrenta el boxeo profesional, entre ellos la irrupción de Zuffa Boxing, impulsada por Dana White y Turki Al-Sheikh, así como las modificaciones propuestas al Muhammad Ali Act.
Morales consideró que las peleas de exhibición con influencers no representan una amenaza, sino un mecanismo de visibilidad para el deporte. Sostuvo que el boxeo mantiene un componente de espectáculo que puede atraer nuevas audiencias.
En contraste, expresó preocupación por modelos centralizados como el que plantea Zuffa, al advertir que podrían reducir oportunidades para peleadores de divisiones menores. Una postura similar fue parcialmente compartida por Timothy Bradley, quien reconoció beneficios iniciales pero alertó sobre una posible concentración de poder y reducción salarial a largo plazo.

El debate también incluyó la percepción de una caída en la calidad competitiva. Rafael Márquez afirmó que las generaciones actuales no mantienen el mismo nivel de intensidad, mientras que Félix Trinidad señaló la necesidad de combates más relevantes para sostener el interés del público.
Otros ex campeones, como Rafael Ruelas, atribuyeron la percepción de menor calidad a la proliferación de títulos mundiales, lo que diluye el valor de los campeonatos.
La ceremonia reunió a múltiples figuras del boxeo internacional y reflejó un punto de inflexión en el deporte: mayor exposición mediática y comercial, junto con tensiones sobre regulación, calidad competitiva y estructura de oportunidades.
