Redacción
La Liga Mexicana de Beisbol se ha convertido en un destino para jugadores expulsados de las Ligas Mayores debido a acusaciones de violencia, como en el caso reciente de las contrataciones estelares de los Diablos Rojos del México: el estadounidense Trevor Bauer y el dominicano Jeurys Familia.
A un mes de su llegada, el nativo de Los Ángeles, California, ha dejado claro que está por encima del nivel de la liga nacional. Este fin de semana hizo historia al ponchar a nueve bateadores de los 14 que enfrentó contra los Bravos, igualando el récord establecido por Gary Williams en 1979.
Bauer se unió a México tras recibir una suspensión de 194 juegos por violar las políticas de Violencia Doméstica, Abuso Sexual y Abuso Infantil de la MLB en 2022. En ese momento, el lanzador, quien pertenecía a los Dodgers de Los Ángeles, se convirtió en agente libre y buscó refugio deportivo en Japón.
A pesar de su infracción, la franquicia tuvo que compensarlo con 22.5 millones de dólares correspondientes a su salario de la temporada 2023, ya que tenía un contrato vigente para ese año.
En 2021, Bauer fue puesto en licencia por la liga después de que una mujer lo acusara de abuso sexual y solicitara una orden de restricción en su contra; el jugador negó las acusaciones y aunque la fiscalía de Los Ángeles anunció que no presentaría cargos, decidió jugar en Asia.
En el caso de Jeurys Familia, anunciado como nuevo integrante de los Diablos Rojos este domingo, estuvo involucrado en un caso de violencia doméstica cuando su entonces esposa, Bianca Rivas, lo denunció por golpearla presuntamente bajo los efectos del alcohol; en ese momento, los Mets lo suspendieron por 15 partidos.
