Redacción
Foto: Imago7

El regreso de la afición de Pumas al Estadio Azteca acabó de la peor forma posible, ya que marcaron un divorció con sus jugadores tras la derrota de 2-0 ante el América, además de que originaron violencia en las tribunas.

Tras el pitido final del Clásico Capitalino, algunos grupos de la afición universitaria se empezaron a pelear entre ellos a lo alto de la cabecera sur, y después se enfrentaron con la policía para de ahí buscar agredir a seguidores azulcremas tras derribar una de la vallas que delimitan el área de la porra visitante, esto después que fueran objeto de burlas por el resultado.

Despavoridos, los seguidores del América corrieron hacia todos lados para buscar la salida del inmueble, aunque hubo también quienes se encararon con los auriazules mientras la policía intentaba apagar la violencia.

El hecho causó molestia entre los barristas de las Águilas, quienes también pelearon con los elementos de seguridad, quienes sufrieron para apaciguar los ánimos en las tribunas.

Le dan la espalda a su club

Al finalizar el partido, los jugadores de Pumas se dirigieron a la tribuna para tratar de entonar el «¡Goya!» para agradecer el apoyo, aunque los aficionados continuaron con sus cánticos, en lo que es un nuevo gesto de desaprobación.