El 16 de abril del 2000, un joven lánguido –y prácticamente desconocido– de 23 años llamado Tom Brady fue reclutado por los New England Patriots en la posición 199 del Draft de la NFL, celebrado en el Hulu Theater del Madison Square Garden de Nueva York.

En esa misma ciudad, a solo unos cuantos kilómetros de distancia, vivía un niño que aún no cumplía los 5 años de edad, pero que se convertiría en su rival en el Juego de Campeonato de la Conferencia Americana 19 años más tarde.

Entre Tom Brady y Patrick Mahomes hay 18 años y 45 días de diferencia, la brecha de edad más amplia entre dos quarterback en la historia de los Playoffs de la NFL, de acuerdo con los registros de la cadena televisiva CBS.

El pasado y el futuro de la liga chocarán este domingo 20 de enero en Arrowhead Stadium cuando Kansas City Chiefs busque volver a un Super Bowl por primera vez desde 1970. Encomienda nada sencilla, al tener enfrente al mariscal de campo más ganador en la historia. Y es que aquel joven escuálido tomó las riendas de los Pats en 2001 y se convirtió en el artífice de una dinastía que colmó sus vitrinas con cinco anillos de Super Bowl y ocho campeonatos de la AFC.

Mientras que ese niño que soñaba con jugar al beisbol como su padre –quien entonces vestía la franela de los New York Mets–, es ahora la más grande promesa de la liga y está destinado a tomar la estafeta de su colosal rival en turno, como si el juego del próximo domingo se tratara de un presagio.

Junto a Peyton Manning, el experimentado Brady y el joven Mahomes son los únicos tres quarterbacks en haber lanzado para 50 touchdowns o más en una sola temporada, aunque Pat lo hizo en su primer año como titular.

Con 5,097, Mahomes fue el segundo QB con más yardas en temporada regular solo detrás de Ben Roethlisberger; Brady, a su vez, fue séptimo en ese rubro con 4,355. El 14 de octubre de 2018, ambos coincidieron por primera vez en un emparrillado, el del Gillette Stadium. Los Pats le arrancaron el invicto a los Chiefs pese a los 4 TD de Mahomes y solo uno de Brady.

Aunque según un estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford publicado en 2017, la edad promedio para ser padre en Estados Unidos es de 30.9 años, se estima que un varón puede procrear alrededor de los 14 años. Brady disputará el cetro de la Conferencia Americana contra un chico 18 años y 45 días menor, que bien podría ser su hijo.

Mahomes tendrá la inmejorable oportunidad de aprender del mejor mentor.