Tigres protagonizó una noche inolvidable en el Estadio Universitario al revertir una desventaja amplia y dejar fuera al FC Cincinnati en los octavos de final del torneo continental.
El conjunto regiomontano llegó con un complicado 3-0 en contra, obligado a igualar el global para mantenerse con vida. Desde los primeros minutos, el equipo dirigido por Guido Pizarro mostró intensidad y logró encaminar la hazaña.
Rodrigo Aguirre abrió el marcador temprano y repitió en la segunda mitad, mientras que Ozziel Herrera también firmó un doblete para colocar a los felinos con una ventaja de 4-0 que encendió a la afición.
Cuando parecía que todo estaba bajo control, el equipo estadounidense descontó al minuto 65 con un tanto de Kévin Denkey, lo que volvió a poner dramatismo en el encuentro y elevó la tensión en el estadio.
Con el tiempo agotándose, Tigres mantuvo la presión hasta que, en los instantes finales del añadido, Fernando Gorriarán sacó un disparo desde fuera del área que terminó en el fondo de la red, desatando la euforia en las gradas.
El triunfo por 5-1 permitió a los universitarios completar una remontada memorable y asegurar su lugar en los cuartos de final, donde se medirán ante el Seattle Sounders.
