Elena Rybakina se quedó con el título del Abierto de Australia tras superar a la número uno del mundo, Aryna Sabalenka, en una final de alta intensidad disputada en la Rod Laver Arena. La kazaja se llevó el triunfo por parciales de 6-4, 4-6 y 6-4 luego de 2 horas y 18 minutos de un duelo marcado por la potencia y la tensión constante.
La campeona supo manejar los momentos más delicados del partido, especialmente en el tercer set, donde logró sobreponerse a un arranque complicado. Sabalenka, ganadora en Melbourne en las ediciones de 2023 y 2024, mostró pasajes de dominio, pero no consiguió sostener su ventaja ante la solidez de su rival en los puntos clave.
El encuentro reflejó la paridad que existe entre dos de las jugadoras más poderosas del circuito y se definió por detalles mínimos. También representó un desenlace distinto al de la final de 2023, cuando la bielorrusa logró revertir el marcador y quedarse con el trofeo.
Desde el inicio, ambas impusieron el estilo que las caracterizó durante el torneo: intercambios breves, servicios contundentes y agresividad desde el fondo de la cancha. Rybakina tomó la delantera en el primer set gracias a un quiebre temprano y administró la ventaja con un alto porcentaje de primeros servicios y golpes planos bien colocados. Sabalenka intentó responder con mayor riesgo, pero cometió errores no forzados en instantes decisivos.
La reacción de la líder del ranking llegó en el segundo parcial, donde elevó la presión desde la devolución y forzó intercambios más largos que incomodaron a la kazaja. Un quiebre a mitad del set le permitió equilibrar el marcador y llevar la definición a un tercer episodio cargado de expectativa.
En el set definitivo, Sabalenka arrancó con autoridad y se colocó 3-0 apoyada en su saque y en la intensidad de su juego ofensivo. Sin embargo, Rybakina mantuvo la calma, ajustó su estrategia y comenzó a recuperar terreno hasta empatar el marcador. Con ventaja de 5-4, afrontó su último turno de servicio con determinación y selló la victoria con dos saques sin respuesta, desatando la celebración en Melbourne.
A sus 26 años, Rybakina confirma su estatus como una de las jugadoras más peligrosas en superficies rápidas. Campeona de Wimbledon en 2022 y habitual protagonista en torneos de alto nivel, ha construido su carrera sobre un servicio dominante y una notable eficiencia desde el fondo de la pista, además de una gran serenidad bajo presión.
El enfrentamiento ante Sabalenka se consolida como una de las rivalidades más atractivas del tenis femenino actual. Sus cruces recientes se han distinguido por la igualdad y la exigencia física y mental. Para Rybakina, el triunfo representa su segundo título de Grand Slam y refuerza su lugar entre las tenistas más consistentes del circuito, mientras que Sabalenka, pese a la derrota, confirma su regularidad y permanencia en la élite del tenis mundial.
