Mientras se define en Asunción, Paraguay, la nueva fecha y hora para la final de vuelta de la Copa Libertadores entre los equipos argentinos River Plate y Boca Juniors, rodó la primera cabeza responsable por los disturbios del pasado fin de semana, con la renuncia del ministro de Justicia y Seguridad de Buenos Aires, Martín Ocampo.

Mientras Boca Juniors pretende ganar el título en la mesa y que se sancione al River Plate con la descalificación, como les pasó a ellos en 2015 por un incidente similar, los “Millonarios” se empeñan en jugar el partido, ya que los incidentes ocurrieron a ocho cuadras del Monumental, lo que escapa de su control.

El operativo de seguridad falló y provocó un desacuerdo entre el gobierno nacional y el de la ciudad para asumir responsabilidades, y se acordó que el jefe de Gobierno de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, asumiría la responsabilidad para deslindar al presidente, Mauricio Macri, y a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

Por esto, el ministro de Justicia y Seguridad de Buenos Aires, Martín Ocampo, presentó su renuncia, horas después de ser ratificado en su cargo por el vicejefe de Gobierno de la capital argentina, Diego Santillini.