Roberto «Tucu» Pereyra, del trauma con River a una nueva oportunidad en la Selección argentina

Roberto Maximiliano Pereyra nació en Tucumán el 7 de enero de 1991 y, aunque de chico jugaba a la pelota con amigos en el barrio, fue recién a los 17 años cuando su nombre comenzó a aparecer en escena en el fútbol argentino. Es que el Tucu, como se lo conoce en la actualidad, recién llegó a River para sumarse a la Sexta División después de un paso por el club Cadetes de San Martín de Mar del Plata.

En poco tiempo sus características lo hicieron sobresalir del resto de sus compañeros en el Millonario y Néstor Gorosito fue quien lo hizo debutar en Primera el 16 de mayo de 2009 en reemplazo de Mauro Díaz ante Huracán, en Parque Patricios. El encuentro terminó 4-0 en contra para el conjunto de Núñez que no encontraba el camino y que, unos meses después, cambiaría de entrenador. Fue Leonardo Astrada quien asumió en River y apostó por el tucumano, que en la temporada 2009/10 jugó 17 partidos, 13 de ellos como titular.

A pesar de que en el Millonario logró afianzarse en Primera, el paso el mediocampista por la Banda no fue de lo mejor: en 2011 le tocó formó parte del plantel que se fue al descenso (jugó como titular los dos partidos de la Promoción ante Belgrano).

Quizá por ese desenlace su partida -al igual que su estadía- no es demasiado recordada por los fanáticos: en junio Udinese pagó cuatro millones de euros por su pase y así el tucumano dio el gran salto de su carrera. En Italia la adaptación le llevó un tiempo, tanto que en el primer semestre apenas jugó tres partidos. En 2012 la historia comenzó a cambiar pero fue recién en agosto de ese año cuando el Tucu tomó un papel importante en Udinese: esa temporada jugó 37 partidos en la Serie A (31 como titular). Su desempeño en el bianconeri fue de menor a mayor hasta que en julio de 2014 llegó a préstamo a Juventus, que lo sumó a cambio de 1,5 millones de euros.

En la Vecchia Signora su rendimiento también fue en aumento, lo que obligó al conjunto de Turín a comprar su pase en 2015 a cambio de 14 millones de euros. Allí jugó 70 partidos, convirtió seis goles y conquistó cinco títulos (dos Serie A, dos Copa Italia y una Supercopa de Italia). Además, su desempeño en Juventus le dio la primera oportunidad en la Selección argentina: el Tata Martino lo convocó a fines de 2014 -disputó cuatro amistosos- y volvió a citarlo en 2015, año en el que jugó dos partidos por la Copa América.

Contra muchas opiniones, en 2016 decidió abandonar la Vecchia Signora para pasar a Watford, que pagó 16 millones de euros por el 100% de su ficha. El comienzo en Inglaterra no fue el que soñaba: a los cinco meses de haber llegado sufrió la rotura de meniscos de su rodilla derecha, lesión que lo marginó de las canchas varios meses. Sin embargo, en agosto de 2017 volvió a ocupar un papel importante en el equipo en el que terminó afianzándose y siendo una pieza clave: jugó los siete partidos de la Premier League como titular en esta temporada y convirtió tres goles. Y gracias a su buen rendimiento, el padre de Maximiliano y marido de Carolina volvió a tener una chance en la Selección en 2018: Lionel Scaloni lo convocó para los amistosos de octubre y el Tucu no lo desaprovechó: ingresó en el complemento ante Irak y a los pocos minutos marcó un gol.