El conjunto universitario mostró carácter y logró una espectacular voltereta para imponerse 3-2 como visitante, en un encuentro que parecía cuesta arriba tras un complicado primer tiempo.
Aunque los auriazules controlaron la posesión desde el arranque, carecieron de profundidad y no lograron inquietar la portería rival. En contraste, el equipo poblano apostó por el orden defensivo y el contragolpe, una estrategia que le dio resultados al adelantarse con anotaciones de Juan Pablo Vargas al minuto 28 y Édgar Guerra al 40, dejando en aprietos al cuadro capitalino.
Sin embargo, antes del descanso, Guillermo Martínez apareció en el área para conectar un remate de cabeza que acortó distancias y devolvió la esperanza a los visitantes.
Para la segunda mitad, los universitarios salieron con otra actitud, decididos a revertir el marcador. La insistencia rindió frutos cuando Robert Morales fue derribado dentro del área. Tras la revisión en el VAR, se señaló penal, mismo que el delantero paraguayo convirtió con serenidad al minuto 63 para empatar el compromiso.
El impulso anímico fue clave y, cerca del final, los felinos completaron la remontada gracias a una gran jugada dentro del área que culminó Juninho, quien aprovechó un preciso servicio de Uriel Antuna para marcar el tanto definitivo.
Con este resultado, el equipo de la UNAM dejó atrás el golpe sufrido días antes en la Concachampions y se mantiene invicto, colocándose momentáneamente en la parte alta de la clasificación, reafirmando sus aspiraciones de ser protagonista en el torneo.
