Lo que durante semanas parecía inalcanzable finalmente se concretó. Con intensidad, orden y una notable eficacia frente al arco rival, Pumas firmó una actuación convincente y se impuso con claridad 4-0 a Santos en el Estadio Olímpico Universitario para conseguir su primera victoria del Clausura 2026.
El conjunto universitario dominó de principio a fin a un rival que mostró fragilidad en todas sus líneas. El ambiente en Ciudad Universitaria volvió a ser de celebración y, al término del encuentro, el tradicional “cómo no te voy a querer” retumbó en las gradas ante casi 21 mil aficionados, dejando atrás los reclamos que habían marcado partidos anteriores.
Jordan Carrillo fue uno de los protagonistas de la noche al marcar un doblete temprano, mientras que Adalberto Carrasquilla y Alan Medina completaron la goleada antes del descanso. La contundencia reflejada en el marcador sirvió para devolverle confianza al equipo dirigido por Efraín Juárez, que necesitaba con urgencia una respuesta positiva.
Pese al abultado triunfo, el resultado debe analizarse con cautela. Santos atraviesa un momento complicado, sin solidez defensiva ni claridad futbolística, situación que facilitó el dominio universitario. Incluso su guardameta, Carlos Acevedo, vivió una noche desafortunada al tener que abandonar el partido tras recibir un fuerte impacto en el rostro, activándose el protocolo de conmoción.
Del lado auriazul, Keylor Navas tuvo una noche tranquila en términos generales, aunque respondió cuando fue exigido con un par de atajadas de gran nivel que mantuvieron el arco en cero y confirmaron su jerarquía bajo los tres palos.
También se dio el debut de Uriel Antuna, quien ingresó en la segunda mitad. El atacante mostró destellos, pero aún luce falto de ritmo y adaptación al esquema, por lo que su mejor versión todavía deberá esperar.
La goleada deja buenas sensaciones en Pumas y representa un respiro anímico, aunque el verdadero reto será sostener este nivel ante rivales de mayor exigencia.
