noviembre 27, 2020

RK Deportes

La Cima del Deporte

Primeros frutos de la Academia Conade

A sus 18 años, Karla Martínez, a través de Academia Conade, NBA Academy y la Ademeba, vivió un proceso de poco más de 12 meses con el que cumple su sueño de convertirse en basquetbolista de la División I de la NCAA, al tiempo de estudiar ingeniería biomédica becada en la Universidad de San Diego.

“Fue mucha felicidad. Una noticia que ni yo me esperaba. Cambió mi vida por completo. Estoy muy consciente que tengo que aprovechar para dar mi máximo tanto en lo académico como en lo deportivo”, dijo la joven basquetbolista.

Antes de participar en el clasificatorio sub-18 Femenil de FIBA Américas en el que México fue eliminado, Karla fue notificada que recibiría una beca para jugar y estudiar en los Estados Unidos, luego de pasar por un vertiginoso proceso de desarrollo, cuyo principal impulso fue la Academia Conade.

Hija de padre basquetbolista, desde los cinco años Karla intentaba encestar el balón, a los siete se enamoró de la NBA, sin saber que había liga femenil profesional estadunidense, la oriunda de Zacatecas, guiada por los entrenadores Enrique Zúñiga e Israel Zermeño, cumplió con todos los procesos de selecciones menores.

Cuando Zúñiga y Zermeño se encargaron de la Academia Conade, invitaron a Karla al proyecto en la CD MX a mediados del 2017, incluía beca escolar, alimenticia, deportiva y hospedaje en el Centro de Alto Rendimiento con entrenamientos diarios de entre cinco y seis horas, pero muy lejos de la familia.

Karla participó en programas de la NBA, primero en Basketball Without Borders en Bahamas en 2016 y después fue invitada a ser parte del staff para limpiar la duela en los partidos de la NBA en la CDMX, luego se fue a probar en la NBA Academy, lo que la impulsó a lograr su beca en los Estados Unidos.

Solamente existen siete Academias de la NBA en el mundo: tres en China, una en Australia, India, Senegal y, la más reciente, en México, donde se busca captar talento de Latinoamérica con jugadores versátiles, con buen tiro, que defiendan y que acaten órdenes dentro y fuera de la cancha.

De ahí, Karla Martínez fue impulsada para conseguir una beca para estudiar Ingeniería Biomédica en la Universidad de San Diego, con lo que se convirtió en la primera mujer de todas las academias en dar ese salto.