Por primera vez en cerca de 40 años, un grupo de mujeres pudo asistir a un partido de fútbol en un estadio de Irán. Ocurrió en el encuentro que el seleccionado local ganó por 2-1 ante Bolivia en el Estadio Azadi de Teherán. El limitado grupo, estimado en 100 mujeres por la agencia local ISNA, fue seleccionado por las autoridades iraníes.

Entre las asistentes se encontraban familiares de los futbolistas, empleadas de la Federación de Fútbol de Irán y miembros del seleccionado nacional femenino.

A pesar de las buenas reacciones que recibió el hecho, el fiscal general de Irán, Mohammad Jafar Montazeri, dijo que no habrá repetición de mujeres viendo partidos de fútbol dentro de los estadios, afirmando que “llevaría al pecado”.