El kazajo Mikhail Shaidorov protagonizó una de las mayores sorpresas del patinaje artístico al obtener la medalla de oro en la prueba individual masculina de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina.
A sus 21 años, Shaidorov llegó a la final sin figurar entre los principales favoritos. Tras ubicarse quinto en el programa corto, asumió el liderato después de su rutina libre, donde ejecutó combinaciones de alta complejidad técnica que marcaron la diferencia.
El triunfo representa la primera medalla de oro para Kazajistán en patinaje artístico y el primer oro invernal para el país desde Juegos Olímpicos de Invierno Lillehammer. Además, se convirtió en la única medalla kazaja en Milano Cortina 2026.
Shaidorov inició en el patinaje a los seis años bajo la guía de su padre, Stanislav Shaidorov, múltiple campeón nacional. Aunque probó brevemente la gimnasia artística, regresó definitivamente al hielo.
El punto de inflexión en su carrera llegó tras observar a Yuzuru Hanyu, referente técnico y artístico del patinaje moderno. También ha reconocido la influencia de Denis Ten, pionero del patinaje en su país.
Durante el ciclo previo a los Juegos, Shaidorov destacó por innovaciones técnicas. En 2024 se convirtió en el primer patinador en aterrizar en competencia la combinación triple Axel–cuádruple toe. Posteriormente, logró el primer triple Axel–Euler–cuádruple Salchow registrado, combinación que repitió en su programa libre olímpico.
La final tuvo un desenlace inesperado tras la actuación del estadounidense Ilia Malinin, principal candidato al oro. Malinin registró caídas y errores en varios saltos, finalizando fuera de la disputa por el podio.
Confirmado el resultado, Malinin se acercó al líder para felicitarlo, reconociendo el mérito deportivo del kazajo.
Tras la victoria, Shaidorov afirmó que su enfoque se mantiene en la evolución técnica del deporte y en la introducción de nuevos elementos en el patinaje artístico competitivo.
