Contento, mas no satisfecho, se declaró el mexicano Marco Arroyo tras ganar la medalla de bronce en la modalidad de poomsae varonil de taekwondo de los Juegos Panamericanos Lima 2019.

Consciente de la dificultad de sus rivales, el deportista dejó todo en el área de competencia de la Villa Deportiva El Callao, aunque no le alcanzó y fue superado por el estadounidense Alex Lee y el peruano Hugo del Castillo.

“Sabíamos que contrincantes como Alex y Hugo del Castillo eran fuertes, realmente pronosticábamos este resultado, no quiero decir que estemos satisfechos, pero realmente dejé todo en el área”, dijo luego de su competencia.

Feliz por ser el primer medallista mexicano de la cita deportiva, añadió que se dio el resultado esperado “que era estar en el podio y qué mejor que empezar así la cosecha de medallas”.

“Fue una experiencia única, estoy contento y agradecido con las personas que me han apoyado. Esta medalla significa que no vamos por mal camino. La medalla no solo es mía, sino de los que han estado ahí conmigo. Nuestro trabajo fue suficiente para nuestro objetivo: llegar al podio.

Agradecido con el apoyo que le brindan su familia y amigos, dejó en claro que su misión en Lima 2019 no ha terminado y este domingo buscará otro podio, ahora en la modalidad por equipos estilo libre.

“Estoy feliz, pero nos falta una competencia mañana, como siempre es este deporte logras algo, pero no te puedes estancar ahí, tienes que seguir adelante, ahorita realmente disfruto esta medalla, pero quiero enfocarme para mañana, hay que darlo todo, el objetivo es claro. Nunca hay que subestimar a los rivales y hay que darlo todo, sé que mis compañeros y yo vamos a hacerlo”, finalizó Arroyo.