La suiza Mathilde Gremaud volvió a imponer su talento en el slopestyle de freeski y defendió con éxito su título olímpico, superando nuevamente a la china Eileen Gu en una final de alto nivel en los Juegos de Invierno.
Gremaud se quedó con el primer lugar gracias a una puntuación de 86.96, obtenida en el mejor de sus tres intentos. Gu terminó muy cerca, con 86.58 unidades, repitiendo la medalla de plata detrás de la europea, tal como ocurrió en la edición anterior.
Con este triunfo, la esquiadora helvética amplió a cuatro su cosecha de preseas olímpicas, que incluye también una plata lograda hace ocho años. Tras la competencia, aseguró que la bajada que le dio el oro fue la mejor ejecución de su carrera. Más que enfocarse en derrotar a su rival, explicó, su objetivo era mostrar el máximo nivel del que es capaz.
Gu tuvo la última oportunidad de arrebatarle el primer sitio, pero necesitaba una calificación casi perfecta. Su intento definitivo terminó abruptamente al resbalar en el primer riel del recorrido, lo que la dejó fuera de la pelea por el oro.
Al confirmarse su victoria, Gremaud celebró colocándose la bandera de Suiza como capa mientras descendía nuevamente por la pista. Al finalizar, compartió abrazos con su equipo, mientras aficionados ondeaban banderas en las tribunas.
La rivalidad entre ambas se ha definido por márgenes mínimos: en 2022 la diferencia fue de apenas 0.33 puntos y ahora de 0.38. Gu reconoció que en una competencia tan cerrada el resultado puede inclinarse hacia cualquiera, dependiendo del rendimiento del día.
El podio lo completó la canadiense Megan Oldham, quien se llevó la medalla de bronce. Por su parte, Gu —nacida en Estados Unidos pero representante de China— buscará revancha en otras pruebas, donde intentará defender los títulos que conquistó en Beijing 2022.
