Redacción
Los históricos Bislett Games, sexta parada de la Diamond League, nos regalaron unos inolvidables 5.000 metros masculino en los que el etíope Hagos Gebrhiwet acarició el récord mundial de Joshua Cheptegei, firmando finalmente la segunda mejor marca de la historia.
Gebrhiwet, medallista olímpico y mundial, voló en la última vuelta (54.99) para quedarse, con un crono de 12.36.73, a poco más de un segundo de la plusmarca del ugandés, que data del año 2020. Arrebató, eso sí, el récord de Etiopía a Kenenisa Bekele. Casi nada.
Una carrera marcada por una persistente llovizna en la que estaba la crème de la crème de la distancia, incluido el propio Cheptegei, que acabó desfondado y noveno con un tiempo de 12:51.94.
No fue el caso del español Thierry Ndikumwenayo, que corriendo de menos a más terminó cuarto con la segunda mejor marca española de la historia (12:48.10), no muy lejos de los 12:45.01 que logró Mohamed Katir el pasado año en Mónaco.
‘Sorpasso’ en los 400 vallas
Los 400 vallas masculino eran otra de las grandes citas de la tarde-noche en Oslo. El ídolo local Karsten Warholm se iba a medir al brasileño Alison dos Santos, que venía de bajar de los 47 segundos (46.86) en Doha.
El noruego, en cambio, corría su primer 400 vallas de la temporada tras firmar la segunda mejor marca de la historia en los atípicos 300 vallas. Faltaba a la fiesta, eso sí, el estadounidense Rai Benjamin, líder del año con un crono de 46.64.
Warholm, por su querida calle siete, salió como un cohete y llegó a la recta final en cabeza aunque con el aliento de Dos Santos en el cogote. El noruego llegó muy justo de fuerzas a la última valla y la tocó, perdiendo la inercia suficiente de carrera para propiciar el ‘sorpasso’ del brasileño, que se impuso con 46.63, por 46.70 del campeón olímpico en Tokio.
Ingebrigtsen se tira en plancha para evitar otra derrota
El otro gran reclamo del atletismo noruego, Jakob Ingebrigtsen, sobresalía en la nómina de inscritos en los 1.500 masculinos, la prueba que cerraba el meeting.
Ingebrigtsen tenía ganas de reivindicarse tras su reciente derrota en la famosa Milla Bowerman del Prefontaine Classic, en Eugene, a manos del británico Josh Kerr, el hombre que le había arrebatado ya el oro mundial en los 1.500 de Budapest 2023.
Tantas que acabó tirándose en plancha sobre la línea de meta para evitar que el keniano Timothy Cheruiyot le sobrepasara en el último metro. Al final, Jakob se impuso con un tiempo de 3:29.74, apenas tres centésimas menos que Cheruiyot, en una carrera en la que Adel Mechaal fue undécimo con marca de la temporada (3:33.21).
