Redacción
Los Angeles Lakers necesitaban una alegría después de unos días catastróficos. La visita al Chase Center de San Francisco se la proporcionó. Ganaron a los Golden State Warriors (103-119), un equipo que no es ni la sombra de lo que una vez fue. Si encima restas de la ecuación a Stephen Curry, Kristaps Porzingis y Al Horford, el resultado es muy pobre. Van a disputar el play in de milagro (van a acabar décimos), pero la cosa no pinta bien para los de la Bahía.
Los Lakers se aprovecharon de todas esas bajas, aunque ellos también tengan las suyas. Luka Doncic, Austin Reaves y Marcus Smart. Ante tanta ausencia LeBron James se elevó como un gigante. A sus 41 años condujo por fin al equipo a su primera victoria tras las lesiones de Doncic y Reaves. Los angelinos venían de perder dos veces con los Thunder y otra más, bastante más dolorosa, ante los Mavericks. Esta vez se cortó la racha negativa recuperando el pulso en defensa ante un ataque bastante pobre, todo hay que decirlo.
LeBron acabó con 26 puntos, 8 rebotes y 11 asistencias. Estuvo un buen rato del tercer cuarto sentado en el banquillo con un dedo de la mano metido en hielo por un golpe al poner un tapón, pero el susto no fue a mayores, para suerte de su equipo. Es lo que les habría faltado ya. Otro jugador que marcó diferencias, aprovechando la falta de centímetros del rival, fue Deandre Ayton. El pívot hizo 21 puntos con un 9/11 en tiros y debería ser una referencia constante en ataque mientras sigan de baja Doncic y Reaves.
Los Lakers aún tienen una oportunidad de acabar terceros del Oeste. Ahora mismo son cuartos, empatados con los Rockets (les tienen ganado el desempate) y a un triunfo de los Nuggets (a quien también superarían si acaban con el mismo récord). A los angelinos les queda recibir a Phoenis Suns y Utah Jazz. Houston juega en casa con Minnesota Timberwolves y Memphis Grizzlies. Y Denver tiene de lejos el calendario más complicado al recibir a Oklahoma City Thunder y visitar a los San Antonio Spurs, los dos primeros del Oeste. Si los Lakers ganan un partido más que los Nuggets y los mismos que los Rockets acabarían terceros.
