Redacción
Foto: NBA

LeBron James, que regresó este viernes a la cancha con Los Angeles Lakers tras su falso positivo por coronavirus, criticó a la NBA por el «muy pobre» manejo de esa situación, que le hizo aislarse durante varios días y perderse el encuentro ante los Sacramento Kings del martes.

«Sabía que me iban a sacar del protocolo del coronavirus. Nunca, nunca me sentí enfermo para nada. Sé que puedes ser asintomático (…) pero simplemente creo que esto se manejó de una manera muy pobre», dijo en la rueda de prensa tras la derrota de los Lakers frente a sus vecinos y rivales Los Angeles Clippers (115-119).

La estrella de los Lakers entró el martes en el protocolo del coronavirus de la NBA y fue baja en el duelo de ese día en el que los de púrpura y oro se impusieron a los Sacramento Kings (92-117).

Lo más probable entonces era que James se perdiera varios partidos hasta que cumpliera con los requisitos para volver a jugar, pero la NBA autorizó el jueves su regreso inmediato a la competición tras certificar que su positivo por coronavirus no era tal.

La NBA explicó en un comunicado que el jugador dio negativo en dos test realizados con 24 horas de diferencia, pero la cadena ESPN fue más allá y aseguró que James había dado negativo en ocho pruebas de coronavirus diferentes desde que regresó a Los Ángeles desde Sacramento.

En su primera intervención ante los medios tras lo sucedido, James dijo este viernes que este incidente del falso positivo le hizo sentirse «confundido, frustrado y enfadado».

Cuestionado sobre qué fue exactamente lo que le enfadó de cómo gestionaron sus pruebas, James detalló sus críticas.

«Mi primer test dio negativo y luego mi segundo test dio positivo. Normalmente, cuando tienes un test positivo te hacen otra prueba al momento para asegurarse. Pero no hubo ningún test justo después de mi positivo: me mandaron directo al aislamiento», dijo.