Las nadadoras no somos eternas: Nuria Diosdado

Es así que para la mexicana, que busca asistir a su tercera justa olímpica en Tokio 2022, la idea de que el nado sincronizado nacional muestre nuevos rostros es parte del cambio generacional que habrá cuando ella se haga a un lado, pues lo conseguido por su generación debe mantenerse e incluso superarse.

«Creo que el nado va a seguir, pesará en alguna competencia (su ausencia), acaso en la primera que yo no me presente, pero eso pasa rápido de moda. Al día siguiente, con alguien que haga un buen trabajo, se olvida lo otro. Soy de la generación que reposicionó y remontó los lugares, lo difícil será mantenernos y superarnos. El trabajo que tenemos todas las niñas es subir y cuando yo me vaya no será partir de un lugar 16 al nivel del mundo, sino de un octavo», dijo.

La realidad en México es que las niñas poco a poco comienzan a encantarse por el famoso nado de sirenas, la labor de Nuria le ha dado reflectores al deporte, a pesar de que ninguna de las integrantes del equipo actual compitan en nuestro país, pues todo se concentra en Europa y Asia, series mundiales y mundiales de natación.

Eso sí, la deportista de Azúcar de Caña está sorprendida por el nivel infantil que ha visto. Niñas con cualidades y ejecuciones que ella aprendió con el paso del tiempo, la evolución de la disciplina no ha estado ajena de tierras aztecas.

Por el momento, Diosdado se encuentra concentrada en los Juegos Panamericanos y del Caribe de Lima 2019 en donde la meta es mínimo una presea de Plata, como la conseguida en Toronto 2015.

El sueño también va más allá, traer el Oro y el pase automático a olímpicos, algo nunca conseguido en la historia del nado sincronizado mexicano.