Japón volvió a subir al podio en los Juegos Olímpicos de Invierno luego de que Kokomo Murase se proclamara campeona en la prueba de big air femenil, en una final marcada por la evolución técnica y la despedida simbólica de una leyenda del snowboard.
En una fría noche en los Alpes italianos, la austriaca Anna Gasser, doble campeona olímpica, cerró su ciclo en su disciplina favorita sin medalla, tras finalizar en la octava posición. Sin embargo, su legado quedó presente en cada salto de la final, donde las nuevas generaciones demostraron cuánto ha crecido el nivel del deporte.
Murase encabezó el podio, seguida por la neozelandesa Zoi Sadowski-Synnott, quien se quedó con la plata, y la surcoreana Seung-eun Yu, que obtuvo el bronce. Las tres ejecutaron complejos triples cork de 1,440 grados —maniobras que incluyen tres giros invertidos más una rotación adicional—, algo que no se vio en la edición olímpica anterior, cuando Gasser dominó con autoridad.
La progresión fue evidente: cinco de los seis saltos contabilizados para medalla fueron triples cork, reflejando el salto técnico que ha dado el big air femenino en apenas cuatro años. La británica Mia Brookes, de 19 años, intentó incluso un 1,620 grados, una maniobra extremadamente rara en competencia. Aunque logró completarla, una rotación extra afectó su puntuación y terminó en el cuarto lugar.
Gasser, consciente de que los trucos que le dieron el oro en el pasado ya no serían suficientes, apostó todo a maniobras de alta dificultad. Intentó dos saltos de 1,440 grados, pero no logró aterrizarlos con éxito. Aun así, se mostró satisfecha por haber asumido el riesgo y por ver el crecimiento del deporte.
Desde las gradas, Donna Carpenter, referente histórica del snowboard y ligada a la marca Burton —presente en más de la mitad de las tablas utilizadas en la competencia—, calificó la final como una de las más progresivas que ha presenciado.
Con la consagración de Murase, Japón consolida su protagonismo en las disciplinas de nieve y confirma el relevo generacional en una prueba que sigue elevando su nivel técnico en cada ciclo olímpico.
