La recta final de la carrera de James Rodríguez ha estado marcada por la irregularidad, lesiones y cambios constantes de equipo, una situación que vuelve a generar preocupación tras su reciente problema de salud mientras milita en el Minnesota United.
El mediocampista colombiano, que ha pasado por clubes como Olympiacos, São Paulo FC, Rayo Vallecano y Club León desde 2023, intenta recuperar continuidad en la Major League Soccer, aunque su proceso de adaptación ha sido lento.
Problema de salud genera incertidumbre
Tras el amistoso de la Selección de Colombia ante Francia, el jugador presentó un cuadro de deshidratación severa que requirió hospitalización durante 72 horas, según informó la Federación Colombiana de Fútbol.
Esto explicó su bajo rendimiento en dicho encuentro, donde mostró poca movilidad y escasa participación en el juego.
En medio de su recuperación, surgieron versiones sobre un posible diagnóstico de rabdomiólisis, condición que puede provocar daños renales y complicaciones severas. Sin embargo, el club estadounidense desmintió categóricamente esta información.
Minnesota descarta complicaciones mayores
A través de un comunicado, el Minnesota United aseguró que no existe evidencia clínica ni de laboratorio que confirme dicha enfermedad, y pidió evitar especulaciones sobre la salud del jugador.
El colombiano ya se reintegró parcialmente a las instalaciones del equipo, aunque su regreso a la competencia dependerá de la evolución médica en los próximos días.
Respaldo en la selección
Pese a su falta de continuidad, el técnico Néstor Lorenzo mantiene su confianza en el talento del jugador, quien se perfila para disputar su tercer Mundial.
Rodríguez fue figura en el Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014, donde terminó como goleador y ganó el Premio Puskás, desempeño que lo llevó a fichar por el Real Madrid por 75 millones de euros.
Carrera en la recta final
A punto de cumplir 35 años, el colombiano busca recuperar ritmo competitivo en medio de cuestionamientos por su convocatoria sin actividad regular. En la selección suma 124 partidos, cerca del récord de 130 que ostenta David Ospina.
Su estado físico y continuidad serán determinantes para definir si puede mantenerse como pieza clave de Colombia en el próximo Mundial.
