El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, reiteró que el fútbol debe servir como un vehículo para fomentar la paz, en medio de tensiones internacionales que han impactado el entorno del deporte a nivel global.
Durante una comunicación oficial, el dirigente evitó referirse directamente a ciertos conflictos, aunque dejó claro que el organismo busca que la Copa del Mundo se dispute conforme a lo planeado, sin modificaciones en su calendario.
En ese mismo contexto, la FIFA impuso una sanción económica a la federación de Israel por conductas relacionadas con discriminación, expresiones racistas y faltas al juego limpio.
Infantino también descartó cualquier posibilidad de modificar la sede de los partidos que la selección de Irán tiene programados en Estados Unidos, pese a las solicitudes para trasladarlos a otro país. Desde el entorno iraní se ha manifestado la dificultad de viajar debido a la situación política y militar que involucra a su nación.
El dirigente subrayó que el calendario fue definido previamente y que la intención es respetarlo en su totalidad, asegurando que el torneo se lleve a cabo sin alteraciones.
Por otra parte, la FIFA decidió no intervenir en las quejas presentadas por la federación palestina contra su similar de Israel, argumentando que se trata de un tema complejo desde el punto de vista del derecho internacional.
Finalmente, Infantino insistió en que el organismo no tiene la capacidad de resolver conflictos geopolíticos, pero sí puede contribuir a generar unión a través del fútbol, especialmente en un contexto marcado por conflictos en distintas regiones del mundo.
