Redacción

La ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 tuvo dos panoramas completamente diferentes dentro y fuera del Estadio Olímpico de Tokio. Mientras dentro se mantuvo un orden basado en un ambiente controlado con medidas sanitarias por la covid-19, afuera se reunieron miles con dos propósitos.

Al grito de «Vete al infierno, COI», «Vete al infierno, Juegos Olímpicos» un grupo de cientos de manifestantes mostraron su disgusto por la realización de la justa veraniega en medio de la tercera ola de la pandemia en Japón.

Ordenados y transitando sobre la banqueta, los manifestantes mostraron cartones en contra de la organización. Cabe destacar que no hubo disturbios mayores y en todo momento fueron vigilados por la policía japonesa.

Por otro lado, un gran número de japoneses se dieron cita afuera del estadio para vivir la ceremonia de inauguración aunque se hizo el llamado de no asistir a los alrededores del recinto.

Los aficionados vivieron el lanzamiento de los fuegos artificiales y estuvieron atentos escuchan la música que acompaña la ceremonia dentro del estadio en donde solo se permitió el acceso de mil personas entre invitados especiales, políticos e integrantes de los medios de comunicación.