Redacción
La resaca de Nochevieja no afectó en demasía a Hugo González, que si se dio el capricho de tomarse alguna copa se afanó en quemar el alcohol rápido. Más esfuerzo que números, aunque el más-menos no miente, el ex del Real Madrid dio el pistoletazo de salida a su 2026 con sus habituales fuegos artificiales para impulsar a los Boston Celtics a la victoria en la pista de los Sacramento Kings (106-120).
El alero de 19 años firmó 3 puntos, 7 rebotes y 1 asistencia en 19 minutos con un 1/2 en tiros de campo y un masivo más-menos de +20, el mayor de los Celtics para ser el jugador que más impacto tuvo en el conjunto de Massachusetts.
Como impacto tuvo el portentoso sprint que se pegó para chafarle la guitarra a Keon Ellis y Keegan Murray, quienes venían anunciando a toque de corneta un alley-oop para delirio de la hinchada de Sacramento. En un abrir y cerrar de ojos, Hugo se plantó en la pintura de los Celtics desde el otro lado de la cancha para interceptar el balón. No es la primera vez que lo hace el internacional español, quien tendrá que patentar la marca de su particular “no en mi casa”.
Pero el canterano del Real Madrid también dejó su sello sobre DeMar DeRozan, otra estrella más que se resigna a conocer al alero a base de saber cómo se las gasta en defensa. El árbitro le tomó la matrícula a Hugo, quien hizo una primera falta sobre la estrella, pero le acabó el español dando su carta de presentación a un DeRozan que no logró anotar con el rookie cual garrapata encima en la decena de posesiones en la que le defendió.
Con el número 28 del draft incomodándole en las recepciones en el poste, el ya mítico escolta de 36 años se lo pensó dos veces a la hora de mirar hacia el aro. Pero tanta osadía que tiene el español para defender estrellas y no la tiene para acabar una transición con mate o eso debió pensar Joe Mazzulla, quien le pedía a Hugo en un tiempo muerto que machacara después que el internacional español fallara una bandeja en el tramo final del partido, en el que Jaylen Brown fue el mejor de Boston con 29 puntos y DeRozan el de los Kings con 25. Salvo cuando tuvo que lidiar con el nuevo niño maravilla del baloncesto español.
Y eso que otra de las estrellas de Sacramento se la jugó a Hugo en un mal inicio de partido y de 2026. El alero cogió al MVP del Mundial y del Eurobasket Dennis Schröder y el escurridizo base alemán le desbordó con facilidad para provocar una falta. González pasó a defender después a Malik Monk y a Keegan Murray antes de afrontar con éxito la misión de pararle los pies a DeRozan.
Tras una primera aparición en el partido descafeinada pese a meter un triple, Hugo González empezó verdaderamente a impactar en la victoria de los Celtics en la segunda parte. Con Sacramento 81-77 y su ofensiva fluyendo, Boston pasó a jugar en una zona 2-3 para en parte frenar las penetraciones de Schröder con el español formando parte del plan.
El ex del Real Madrid volvió a la cancha mediado el tercer cuarto y se ubicó en las esquinas de la segunda línea de la zona para poco a poco hacerse cargo de DeRozan. Boston afrontó el último cuarto 88-88 para tomar la iniciativa y escaparse en ese parcial definitivo.
El internacional español también se familiarizó con otro tipo de cobertura defensiva como el blitz en la defensa de Maxime Raynaud, de 2,16 por los 1,98 de Hugo, al que también se vio ejecutando esa cobertura ante otro hombre grande como Jusuf Nurkic contra los Jazz. Este tipo de defensa busca que el jugador más pequeño no se quede con el ‘5’, aunque el ’28’ ha demostrado ser capaz de poder con titanes como Karl-Anthony Towns.
