Gustavo Alfaro dirigirá a Boca

La decisión del entrenador Gustavo Alfaro de asumir la dirección técnica de Boca Juniors provocó un escándalo ya que tuvo que rescindir el contrato que tenía con Huracán.

“Traidor”, fue la palabra que más usaron en las redes sociales los hinchas del club que Alfaro debía conducir en la siguiente temporada del futbol argentino. La dirigencia emitió un comunicado en el que reconoció que “fueron 72 horas muy intensas, con un final que no esperábamos ni deseábamos”, es decir, la salida de Alfaro.

Agregó que el técnico “fue muy importante para Huracán (…) esta Comisión Directiva está muy satisfecha con ello, pero también está muy desilusionada con el desenlace”.

A veces, lamentó, “pareciera que los que están siempre obligados a respetar los contratos son solo los clubes (…) no es la primera vez en la que nos vamos a sobreponer a circunstancias adversas, ojalá sea la última”.

También celebró que “en estos momentos los socios están comprometidos, los hinchas están comprometidos, los jugadores están comprometidos y los trabajadores del club están comprometidos tanto como nosotros en seguir creciendo, y este entrenador tuvo mucho que ver con esto.

Pero se cerró un ciclo y ahora se abre otro”.

En las redes sociales, el descargo de los hinchas no escatimó críticas, ya que escribieron mensajes como: “que te vaya muy mal en Boca”, “todo vuelve” y “el futbol es violento por la falta de códigos y de ética de los que lo representan”.

A sabiendas de que su renuncia a Huracán sería polémica, Alfaro publicó una carta en la que aseguró que vivió «18 meses maravillosos e inolvidables» meses al frente de Huracán. «Sé que quedará gente dolida, defraudada o tal vez decepcionada.

A la gente le pido perdón, no me pido que me entienda. Sólo les agradezco cada voz de aliento. Sé que tal vez la próxima vez que nos crucemos las voces sean de insultos; pondré una coraza a mi corazón pero sé que me va a doler, pero son los costos de mi decisión», afirmó.

El entrenador llegará a Boca Juniors en reemplazo de Guillermo Barros Schelotto, quien terminó su ciclo después de la histórica derrota frente a River Plate en la final de la Copa Libertadores.