Gignac, la figura que llevó a Tigres a ser un equipo ‘Grande’

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Agencias.- No fue el mejor partido el de Tigres contra León, para muchos no fue digno de una Gran Final de liga del fútbol mexicano, en el que ambas escuadras generaron varias jugadas de gol, pero demostraron exceso respeto al rival. Al menos hubo una anotación, que para el cuadro local fue histórica.

Tigres tiene pocos años figurando en los titulares deportivos mexicanos, los mismos años que ha intentado ser consierado entre los ‘grandes’ del balompié nacional. Y no está haciendo mal las cosas, de aquel Tigres de finales de los años 80 que perdió la brújula y se convirtió en el equipo sin personalidad que cayó a la segunda división en la de los 90, hoy no queda nada, sólo memorias.

La mayor memoria es la de Tomás Boy, férreo mediocampista ofensivo que superó a artilleros natos y logró implantar una marca que décadas después sería alcanzada por el francés Gignac, un delantero en toda la extensión de la palabra.

Los números hablan:

Tomás Boy jugó 431 partidos, liga, copa y otros torneos, en los que anotó 104 goles.

Gignac ha juagado hasta hoy 183 encuentros y anotado la misma cantidad, 104 goles.

Esto demuestra no sólo la gran capacidad y protagonismo que tuvo Tomás Boy durante años en la institución felina, sino la falta de auténticos anotadores que figuraran al menos en las estadísticas. Y no hay que distraerse, en Tigres jugaron auténticos líderes de goleo, como Cabinho y Walter Gaitán, entre otros.

Con esa presencia y actividad sacudiendo las porterías contrarias, André-Pierre Gignac se consagra como la máxima figura en la historia de Tigres y opaca a cualquier otra de cualquier otro equipo del fútbol mexicano. Nadie como él para tener esa vínculo entre aficionados y club, Gignac es el enlace tangible, admirable y que seguramente impondrá una nueva marca en la historia del equipo.

Así lo demostró contra León en el partido de ida. Impresionante

A los Tigres de Gignac se les negó la pasada Concachampions y una Copa Libertadores, entre otros títulos, pues sólo los que aspiran y tienen la capacidad para jugar una final, son quienes tienen el riesgo de perder muchas.

El juego de vuelta contra la Fiera no será fácil y quizá se le niegue el campeonato si a los números nos remitimos. Lo ideal sería ver a un equipo campeón de la mano de un ídolo como el francés, de esos que deseamos hubiese en cada equipo del fútbol mexicano.

Que lleguen más Gignacs a México.