De visita en nuestro país, George Foreman  aseguró que México representa una parte muy importante de su historia. “La primera vez que salí de la Villa Olímpica alguien me pidió un autógrafo, me di cuenta que podía llegar a ser una celebridad; tenía que ser en México, la gente de aquí ama el boxeo, la pasé bien en esa ocasión”, dijo el ex campeón mundial de peso completo, quien ayer fue el invitado especial en los festejos del 50 Aniversario de México 68.

Foreman se encontró con medallistas de México 1968 Joaquín Rocha, Antonio Roldán y Agustín Zaragoza y legendarios excampeones del mundo. Fue hace 50 años en la Arena México donde venció al soviético Jonas Cepulis para adueñarse de la medalla de oro.

Recordó que luego del triunfo de Joe Frazier sobre Mohamed Ali en 1971, la afición quería la revancha entre estos dos, pero don José Sulaimán, titular del CMB, se negó a esa pelea y dio la oportunidad a Foreman de retar a “Smokin Joe”. “Don José tuvo fe en mí y lo tiré seis veces, mismas que se volvió a parar. Entonces me convertí en campeón mundial y es por lo que quiero tanto a México, me dio mi primer fan y mi título, el CMB fue el que me dio la oportunidad”, recordó un emocionado Foreman.

Mauricio Sulaimán, presidente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), le entregó a cada uno de los medallistas de México 68 ahí presentes una presea verde y oro como un reconocimiento. Para Foreman hubo además una sorpresa. “Ese joven que salió de México con la medalla olímpica, después conquistó la gloria del verde y oro, venció a Frazier y después, contra todos los pronósticos, regresó y se convirtió en el campeón mundial más grande tras vencer a (Michael) Moorer, ahí selló su legado”, aseveró Sulaimán Saldívar, quien le entregó el cetro verde y oro y la medalla, un símbolo de los Juegos Olímpicos de 1968, y una paloma de la paz decorada con arte huichol.