El Chelsea firmó una de sus actuaciones más sólidas de la era Maresca y superó con claridad al Barcelona, impulsado por el brillo del joven brasileño Estevao, protagonista absoluto en Stamford Bridge. Mientras Lamine Yamal intentaba sin éxito sacudirse la marca de Marc Cucurella, la afición londinense no perdonó y le lanzó el ya clásico cántico inglés convertido en burla directa por el contraste entre ambos talentos.
Desde los primeros minutos, el plan de Enzo Maresca funcionó a la perfección. El técnico sorprendió al apostar por un falso nueve con Pedro Neto en punta y Estevao abierto por derecha, una fórmula pensada para incomodar a un Barcelona nervioso y falto de imaginación sin Pedri. La apuesta resultó: el brasileño, con apenas 18 años, se movió con libertad en tres cuartos, encaró, distribuyó y generó peligro constante.
La superioridad del Chelsea fue evidente en la primera parte. Al conjunto inglés le anularon dos goles —uno por mano de Fofana y otro por fuera de juego de Caicedo— pero el tanto era cuestión de tiempo. Llegó de forma insólita: un tiro de esquina mal defendido por el Barcelona terminó en un autogol entre Ferrán Torres y Koundé luego de un intento de definición de tacón de Neto.
La situación para los visitantes empeoró cuando Ronald Araujo fue expulsado por doble amarilla al minuto 44, una decisión que condicionó aún más a un equipo que ya lucía superado. Flick intentó reaccionar ingresando a Marcus Rashford, pero el cuadro catalán nunca encontró ritmo.
En la segunda mitad, el Chelsea siguió sometiendo y volvió a sufrir un gol anulado, esta vez a Garnacho. No obstante, el momento de la noche llegó cuando Estevao encaró a Cubarsí, lo superó con una facilidad pasmosa y remató con potencia para marcar el 2-0, un gol que desató la euforia en Stamford Bridge y dejó claro por qué el brasileño es considerado una de las joyas emergentes del futbol europeo.
Liam Delap cerró la cuenta con el 3-0 tras un pase preciso de Enzo Fernández, completando una noche perfecta para los ‘blues’.
La derrota deja al Barcelona en una situación delicada: podría quedar a cinco puntos del top 8 si Real Madrid y PSG ganan sus respectivos partidos. Con solo siete puntos, el equipo de Flick cae al decimocuarto lugar y ahora tendrá que enfrentar a Eintracht Frankfurt, Slavia Praga y Copenhague para intentar recomponer el camino.
El Chelsea, por su parte, escala al quinto puesto con 10 unidades y se consolida como uno de los equipos más en forma del torneo.
