El Real Madrid podría tener un acuerdo con Rabiot… pero necesita mucho más

Futbol Internacional

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Canal+ en Francia anunció que el Real Madrid y Adrien Rabiot, centrocampista del PSG que queda libre este verano, habrían llegado a un acuerdo verbal por el cual el centrocampista ligaría su futuro a la entidad merengue para los próximos cinco años. Otros medios en España se han apresurado a desmentir la noticia, pero lo cierto es que es un jugador de un corte bastante necesario para los blancos.

El partido ante el Valencia de esta semana ha dejado al descubierto todos los agujeros de la actual plantilla merengue. Descompensado, sin energía, acomodado, el actual grupo de jugadores con los que trabaja el Real Madrid es un vertedero de lo que llegó a ser –parece mentira que hace apenas nueve meses– y cada partido queda más claro que el equipo necesita refuerzos de tronío para intentar remontar el vuelo.

Rabiot bien puede ser uno de esos refuerzos. El parisino es un jugador muy dinámico, el clásico box to box, pero que suma a sus cualidades llegada y pegada. El Real Madrid lo sufrió en sus carnes el año pasado, pues fue el hombre que adelantó al PSG en el Bernabéu en los octavos de final de la Champions League. Desde entonces la secretaría técnica le ha seguido con atención y ahora que el jugador se desvinculara definitivamente de su club, podría ser un gran fichaje para la entidad blanca.

Pero si algo quedó claro ante el Valencia es que tan solo Rabiot no será suficiente para dar un giro a la situación por la que pasa el Real Madrid. Llevamos todo el año apuntando que el problema del equipo está arriba –y sigue siendo muy cierto–, pero ante el equipo che se vio bien a las claras que el mediocampo merengue no carbura. Será físico, anímico –todo el mundo se cansa de ganar– o quién sabe qué, pero lo cierto es que ver a los merengues manosear el balón de lado a lado del terreno de juego durante 90 minutos, sin ser capaces de hacer un regate, un pase de ruptura, o crear superioridades en ataque, para luego también verse superados en cada una de las contras del Valencia, tuvo que hacer entender a Zinedine Zidane que los refuerzos son más que apremiantes.