Sergio “Checo” Pérez rompió el silencio sobre su etapa como coequipero de Max Verstappen en Red Bull, describiendo la experiencia como uno de los mayores desafíos de su carrera en la Fórmula 1.
Tras cuatro años compartiendo el volante con el tetracampeón neerlandés, el piloto mexicano, que se tomará un año sabático en 2025 antes de iniciar su nueva etapa en Cadillac para la Temporada 2026, relató en el podcast Cracks de Oso Trava los retos de competir bajo la sombra de Verstappen.
“Ser compañero de Max es muy difícil, pero ser compañero de Max en Red Bull es el peor trabajo que hay en la Fórmula 1, muy lejos”, confesó Checo, quien explicó que en el equipo austriaco cualquier situación era complicada: si era más rápido que Verstappen, era un problema; si era más lento, también. “Todo era un problema. Estaba en el mejor equipo, pero era un equipo complicado”, añadió.
Pérez detalló además que Red Bull estaba diseñado alrededor de Verstappen. “Este proyecto está hecho para Max. La primera vez que me senté con Christian [Horner], me dijo que vamos a correr con dos coches, pero este proyecto ha sido creado para Max; es nuestro talento”, comparó con un gigante corporativo: “como si Carlos Slim hace un equipo y yo soy su piloto”.
El piloto también narró su despedida con Horner, asegurando que dejó un espacio difícil de llenar en Red Bull, mientras repasaba su desempeño en el simulador, donde llegó a ser más rápido que Verstappen.
Con esta nueva etapa, Checo Pérez se prepara para retomar la Fórmula 1 con Cadillac, dejando atrás la compleja experiencia de Red Bull y listo para asumir nuevos retos en la máxima categoría del automovilismo mundial.
