Pese a imponerse 1-0 en el partido de vuelta, Pumas quedó fuera de la Copa de Campeones de la Concacaf tras caer 4-2 en el marcador global frente al San Diego FC. El resultado dejó un sabor amargo en el conjunto universitario, que no logró revertir la desventaja obtenida en el primer encuentro.
El único tanto del compromiso fue obra de Pedro Vite al arranque del segundo tiempo, pero no fue suficiente para cambiar el destino de la serie. El cuadro auriazul insistió durante el encuentro, aunque se encontró con una destacada actuación del guardameta Pablo Sisniega, pieza clave para que el equipo de la MLS sellara su pase a la siguiente ronda.
Al término del partido, el técnico Efraín Juárez no ocultó su inconformidad y calificó la eliminación como un fracaso, al reconocer que avanzar era uno de los principales objetivos del semestre. Señaló que la serie quedó comprometida desde los primeros minutos del duelo de ida y aceptó que, aunque su equipo mostró intensidad y carácter, no tuvo la contundencia necesaria.
El estratega destacó la actitud de sus jugadores, a quienes reconoció por mantener una propuesta ofensiva y valiente durante el encuentro. Sin embargo, admitió que el grupo terminó golpeado anímicamente tras no cumplir con la meta trazada.
Juárez aseguró que ahora el enfoque debe estar en el Clausura 2026, torneo en el que la exigencia será alta tras la eliminación internacional. Confió en que, corrigiendo detalles y manteniendo la identidad de lucha y entrega que caracteriza al club, Pumas podrá ser protagonista y competir por un lugar en la Liguilla.
