Redacción
Parece que Los Ángeles Lakers se han recuperado del bache atravesado tras el All Star y vuelven a ser un equipo candidato a todo después de haber ganado cinco de los últimos seis partidos, siendo el de ayer frente a los Knicks el que mejor sabor de boca dejó en los aficionados angelinos. Este buen momento provoca que sigan a dos victorias de los Suns y continúen en posiciones de acceso directo a la post temporada.
Uno de los aspectos clave de este buen momento del equipo angelino, que ya ocupa la quinta posición y está a tan sólo un partido de la tercera plaza, ocupada por los Minnesota Timberwolves, es el gran nivel desplegado por Luka Doncic.
El base esloveno ha promediado 32,8 puntos, 8,1 rebotes y 6,9 asistencias en los últimos siete partidos, números de auténtica estrella mundial. En la victoria ante los Knicks, el ex madridista terminó con 35 puntos, 8 rebotes y 4 asistencias, algo que le sirvió para volver a romper otra barrera y escribir otra página dorada en el equipo californiano.
Es el primero en anotar 30 o más puntos en más partidos en su primer año natural en los Lakers
Co su actuación de ayer, Doncic suma 33 partidos con 30 o más puntos en su haber y supera a un mítico de la franquicia como Kareem Abdul-Jabbar, que, en la 75/76, su primera en LA, logró realizar 32 partidos con estas cifras. Cierto es que el de Ljubjana recaló en los Lakers el pasado mes de febrero de la temporada pasada, pero este es su primer año completo en Los Ángeles, que es lo que realmente cuenta para considerar este dato como válido.
Además, Luka es el jugador con más partidos en los que ha acabado con 35 o más puntos: el base lo ha hecho hasta en 23 ocasiones. Esto, en gran parte, hace que esté promediando 32,5 puntos, haciendo de esta 25/26 su temporada más anotadora hasta la fecha.
Esos números… y sexto en la carrera por el MVP
Aún así, parece que este gran nivel no le va a dar para alzarse con un premio que aún se le resiste: no ha conseguido hacerse con el MVP en sus ocho años en EEUU, siendo, junto con el de La Finales, el único logro individual que le falta.
Es más, la mala racha que atravesó su equipo hace semana y media provocó que le bajasen a la sexta posición y abandonase un top-3 en el que Cunningham le reemplazó.
