El poder de la nostalgia volvió a demostrar su fuerza. Hace apenas una semana se lanzó Diablo II: Resurrected – Edición Infernal, una versión renovada del clásico de 2000 que muchos jugadores consideran la mejor entrega de toda la franquicia.
Aunque Resurrected debutó originalmente en 2021, la reciente actualización incorporó una nueva clase, contenido adicional, mejoras en la calidad de vida y un endgame renovado. Con estos cambios, Blizzard decidió llevar el título por primera vez a Steam, la plataforma de Valve.
“Descubre un mundo devastado por un conflicto eterno entre las fuerzas del cielo y el infierno. Consigue objetos poderosos, domina más de 200 habilidades increíbles entre las 8 clases y fulmina a los esbirros de los Infiernos Abrasadores en el modo cooperativo para 8 jugadores”, destaca la descripción oficial en Steam.
La estrategia parece haber rendido frutos. En sus primeros días en la tienda digital, Diablo II: Resurrected logró cifras que lo colocaron en competencia directa con Diablo IV, la entrega más reciente de la saga.
De acuerdo con los registros de SteamDB, Resurrected contabiliza actualmente 6,650 jugadores conectados. En las últimas 24 horas alcanzó un máximo de 8,683 usuarios y, a solo cuatro días de su estreno en Steam, registró un pico histórico de 11,749 jugadores simultáneos.
Por su parte, Diablo IV mantiene 6,692 jugadores activos al momento del corte, apenas por encima de su predecesor. Sin embargo, su máximo diario fue de 8,109 usuarios, quedando ligeramente por debajo. Aun así, el título de 2023 conserva una ventaja amplia en términos de pico histórico, con 55,561 jugadores simultáneos registrados en octubre de 2024.
En el terreno de las reseñas, Diablo II: Resurrected muestra un sólido 89% de críticas positivas, basado en 2,152 opiniones. En contraste, Diablo IV presenta un 69% de valoraciones favorables entre más de 48 mil reseñas, reflejando una recepción más dividida.
No obstante, el panorama reciente resulta más alentador para Diablo IV. En los últimos 30 días, el 74% de sus reseñas son mayormente positivas, impulsadas por la expansión Vessel of Hatred.
Así, mientras la nostalgia fortalece el regreso de un clásico, la entrega más moderna continúa ajustando su rumbo. Para Blizzard, el momento actual confirma que la franquicia mantiene tanto a veteranos como a nuevos jugadores atentos al eterno conflicto entre cielo e infierno.
