Redacción
Los agentes federales detuvieron este jueves en Los Ángeles al expresentador de la cadena de noticias CNN Don Lemon, casi dos semanas después de que a este se le viera en una protesta en una iglesia de Minneapolis. Según el Gobierno, estaba allí en calidad de activista. Lemon asegura que se encontraba trabajando como periodista.
La noticia la dio este viernes su abogado y luego la confirmó a los medios estadounidenses un funcionario del Departamento de Justicia familiarizado con el caso. Lemon retransmitió en directo hace un par de domingos una manifestación que interrumpió un oficio religioso en St. Paul (Minnesota). Los participantes escogieron ese templo por la presunta implicación del pastor con el ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas).
Unas horas después, el juez lo dejó en libertad sin fianza tras tomarle declaración. Lemon habló brevemente a los medios a la puerta del tribunal. Dijo que lo habían arrestado por algo que lleva “haciendo 30 años”: “cubrir las noticias”.
También avisó de que no pensaba dejar de trabajar. “La Primera Enmienda de la Constitución protege mi labor y la de muchísimos otros periodistas que hacen lo mismo que yo”, afirmó. “Estoy con ellos y no me dejaré silenciar. Espero con impaciencia el día de mi juicio”.
Según un funcionario del Departamento de Justicia, Lemon está acusado de conspirar para privar a otras personas de sus derechos civiles y de violar la Ley de Libertad de Acceso a las Clínicas y Lugares de Culto (FACE son sus siglas en inglés). Se le investiga asimismo por obstaculizar la entrada a un lugar de culto.
Su abogado, Abbe Lowell, dijo en un comunicado difundido que el “trabajo de [Lemon] en Minneapolis, protegido por la Constitución, no fue diferente del que ha desarrollado a lo largo de toda su carrera. La Primera Enmienda [que protege la libertad de expresión] existe precisamente para amparar a los periodistas, cuya función es arrojar luz sobre la verdad y exigir responsabilidades al poder”.
