Dedé, la expulsión que genera polémica

Fue una jugada de extrema potencia (decir violencia sería, en este caso, exagerado). Centro al área de Boca, sale Andrada a despejar con los puños (un recurso muy utilizado por el muy buen portero), Dedé, defensor central de Cruzeiro, va a la pelota como si fuera la última de su vida, con la potencia típica de un “gigante” de 1 metro 92 centímetros (6’4”) y casi 95 kilos de peso (200 libras).

El resultado: terrible encontronazo donde Dedé, quien claramente fue a la pelota, le pega con su cabeza en la mandíbula a Andrada.

La consecuencia:  fractura de mandíbula del arquero.

Eber Aquino, árbitro paraguayo, recurre al VAR. Luego de varias repeticiones decide expulsar al brasileño. ¿Justa decisión? Muy difícil de determinar, aunque se nota que no va a buscar al rival con mala intención. Fue a buscar la pelota y el choque fue fortuito, por más violento que sea.

Si uno recurre al reglamento de FIFA, el mismo dice: Juego Brusco Grave:Un jugador será culpable de juego brusco grave si emplea fuerza excesiva o brutalidad contra un rival cuando disputa el balón en juego”. Emplear fuerza excesiva significa que corre el riesgo de lesionar al rival.

Y agrega: “Todo jugador que arremete contra un adversario al disputar el balón de frente, por un lado o por detrás empleando ambas piernas, con fuerza excesiva y poniendo en peligro al adversario, será culpable de juego brusco grave”

Es tema de interpretación. Para la mayoría, Dedé no incurrió en ninguna de las variantes. La polémica sigue…

Recordemos lo sucedido en la final del Mundial Brasil 2014. Manuel Neuer, arquero alemán, fue de manera brusca, con la pierna levantada, a despejar una pelota lastimando dentro del área al delantero argentino Gonzalo Higuaín. Ahí sí de debió aplicar la segunda parte del reglamente de Juego Brusco Grave y el árbitro debió pitar penal.