Ciudad de México – Dani Alves no pudo contener las lágrimas al enterarse de que no podrá jugar la Copa del Mundo de Rusia 2018 debido a una lesión de rodilla. El lateral brasileño aspiraba a disputar su tercer Mundial, pero un desprendimiento del ligamento cruzado de su rodilla derecha se lo impedirá.

El coordinador de selecciones brasileñas, Edu Gaspar, y el médico de la Confederación Brasileña de Futbol, Rodrigo Lasmar, viajaron a París para hablar con el jugador del PSG.

“Alves se mostró fuerte en el primer momento, asimilando lo que le iba diciendo el doctor, que estuvo brillante detallándole lo que le pasaba. Pero no voy a negar que lloró, iba y venía llorando mientras trataba de ser fuerte», dijo Gaspar, según información de Mundo Deportivo.

Por su parte, el técnico del Scratch, Tite, no pudo acompañarlos a París, pero sí llamó a Alves por teléfono en cuanto se conoció el diagnóstico de los médicos.

“Tite habló con él por teléfono. Alves estaba bastante afectado y hundido, intentamos animarle, aunque las lágrimas se asomaron a sus ojos. No sé qué le dijo Tite exactamente, yo no estaba cerca, aunque cuando nosotros salimos de Brasil, él (Tite) ya sabía que quizá se quedaría sin Daniel”, agregó Gaspar.

Durante el encuentro en París, Alves pidió además que enviaran un mensaje positivo a la afición brasileña. «Llevadles buena energía, no quiero que se pongan tristes ni melancólicos», les dijo el defensa.

Alves disputó los Mundiales de Sudáfrica 2010 y Brasil 2014 con la Canarinha. Con 35 años recién cumplidos, Rusia 2018 pintaba para ser su última participación, pues será difícil que llegue a Qatar 2022.