Saúl «Canelo» Álvarez no se rindió y en este 2020, en medio de la pandemia por coronavirus, logró encontrar un combate de exigencia en su carrera.

Este sábado, el mexicano se enfrentará a Callum Smith en una burbuja que ha encapsulado al Alamodome de San Antonio en Texas.

Frente a 12 mil espectadores, el púgil mostrará el resultado de una preparación exigente en la que subió a las 168 libras para pelear por el título del campeón mundial de peso supermediano de la Asociación Mundial de Boxeo y de Ring Magazine que tiene el británico.

La última pelea de Canelo fue el 2 de noviembre ante el ruso Sergey Kovalev en peso semipesado de la Organización Mundial de Boxeo.

Luego del triunfo, el boxeador se preparó para vislumbrar un 2020 exitoso sin saber lo que traería consigo este año tan atípico en el mundo.

La pandemia de coronavirus canceló todo en el deporte, poco a poco algunos han retornado a la normalidad, pero el box se ha visto en la complejidad por lo que representa la ausencia de taquillas y el contacto entre los atletas y sus equipos multidisciplinarios. Aún así, Álvarez no dejó de entrenar y en noviembre anunció su fin de la relación laboral con Golden Boy Promotions de Óscar de la Hoya.

Unos días después, anunció la pelea vs Smith pactada mediante un grupo en el que él funge como su propio promotor, pero también le apostó a la alianza la compañía Matchroom Boxing de Eddie Hearn, promotor de Smith, como socio comercial.

Fue así como inició su preparación para elevar su peso a las 168 libras, peso supermediano. Cabe recordar que en el 2018, se convirtió en el campeón de peso supermediano «regular» de la Asociación Mundial de Boxeo contra Rocky Fielding.

A inicios del 2019 regresó a peso mediano y enfrentó a Jacobs. Ese mismo año subió a las 175 libras para noquear a Kovalev y lograr el tetracampeonato.