El mercado global de la memoria RAM comienza a mostrar señales de cambio tras meses de incrementos constantes. La memoria DDR4 registró una caída de hasta 14% en un solo día en plataformas de comercio electrónico en China, mientras que la DDR5 también enfrenta una tendencia a la baja que algunos analistas ya califican como un “colapso” en la región.
Este giro ocurre luego de un periodo en el que los precios se dispararon de forma sostenida. Por ejemplo, kits de 32 GB DDR4 llegaron a triplicar su costo entre 2025 y principios de 2026, impulsados por la reducción en su producción y el redireccionamiento de las fábricas hacia tecnologías más rentables, especialmente para centros de datos enfocados en inteligencia artificial.
La caída no es exclusiva de Asia. En Europa, la DDR5 ya había mostrado una baja de 7.2%, rompiendo una racha de aumentos que se mantenía desde septiembre de 2025. Este comportamiento apunta a un posible cambio de tendencia en el mercado global.
Uno de los factores clave detrás de este ajuste es el impacto del desarrollo tecnológico en inteligencia artificial. Empresas como Google han presentado soluciones como TurboQuant, un sistema que promete reducir significativamente el uso de memoria en procesos de IA. Este anuncio generó incertidumbre en el sector y afectó directamente a gigantes como Samsung, SK Hynix y Micron Technology, cuyas acciones registraron caídas importantes.
A esto se suma una desaceleración en la demanda. Tras meses de precios elevados, muchos consumidores han optado por posponer la compra o actualización de equipos. De acuerdo con proyecciones de International Data Corporation (IDC), las ventas de computadoras personales podrían caer hasta un 9% en 2026.
Sin embargo, no todo apunta a una recuperación inmediata. Firmas como Gartner advierten que el fenómeno de “memflación” —inflación en precios de memoria— podría continuar durante el año, mientras que fabricantes como Winbond prevén posibles aumentos a mediano plazo si la demanda de IA vuelve a presionar el suministro.
Por ahora, el descenso en los precios representa un alivio parcial para usuarios y gamers que enfrentaban costos elevados para actualizar sus equipos. La incógnita es si esta tendencia se mantendrá o si se trata únicamente de un ajuste momentáneo antes de una nueva escalada en el mercado.
