El coordinador de selecciones de Brasil, Edu Gaspar, habla en conferencia de prensa hoy, lunes 21 de mayo de 2018, durante la concentración de la selección nacional de fútbol de Brasil, en la ciudad de Teresópolis, en el estado de Río de Janeiro (Brasil). EFE

Teresópolis (Brasil), 21 may (EFE).- La selección de Brasil quiere aprovechar el gran momento que vive su entrenador, Adenor Leonardo Bachi ‘Tite’, así como la alta autoestima con que llegó la mayoría de los jugadores convocados al Mundial de Rusia 2018, para montar un equipo que pueda demostrar su favoritismo al título.

“Estoy de acuerdo en que la selección llega al Mundial de Rusia como una de las mejor preparadas al título, pero hay que destacar también que Tite está en su momento, que contamos con un entrenador en un gran momento”, dijo el coordinador de selecciones de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Edú Gaspar.

El coordinador fue el único en conversar con la prensa este lunes cuando la selección brasileña comenzó su preparación para el Mundial de Rusia 2018 en la Granja Comary, el moderno centro de entrenamientos que la CBF tiene en Teresópolis, ciudad serrana situada a 91 kilómetros de Río de Janeiro.

“Tite está en un momento especial (…), está muy bien en todos los sentidos y eso le permitió traer rápidos resultados y esa remontada”, afirmó Gaspar en una rueda de prensa.

Desde la llegada de Tite a mediados de 2016, Brasil tiene un impresionante registro de quince victorias, tres empates y una derrota (en un amistoso), que lo catapultaron al primer lugar en las eliminatorias sudamericanas para el Mundial de Rusia, y en esos 19 partidos solo encajó cinco goles.

Con estos números y el accionar del equipo, Tite recuperó el orgullo y la confianza de los brasileños en su selección, en un país aún herido por el 1-7 de Alemania en el Mundial de 2014 y la eliminación en la Copa América de 2015 y 2016.

De acuerdo con Gaspar, pese a que otras selecciones llevan cuatro años preparándose con el mismo entrenador y tienen una mayor experiencia que les da una ventaja, Brasil cuenta con un gran técnico y jugadores de elevada autoestima.

“Lo que puedo decir es que la mayoría de los jugadores llegó a Teresópolis con autoestima muy alta. La gran mayoría viene de grandes competiciones, viene de conseguir títulos con sus clubes y vienen destacándose en sus clubes. Tenemos que aprovechar esa autoestima para iniciar bien nuestra preparación”, dijo.

A diferencia de Tite, que tras anunciar la lista de 23 convocados admitió que Brasil es gran favorito al título en Rusia, Gaspar afirmó que no es esa idea la que la comisión técnica le viene pasando a los jugadores.

“Les estamos pasando la realidad: que somos una gran selección y que tenemos una gran responsabilidad, pero no queremos traer una responsabilidad excesiva para dentro del equipo. En los momentos en que consideremos interesante, pasaremos algunas informaciones para retirar esa carga excesiva, pero muchos de los jugadores ya vivieron esa gran presión y saben superarla”, dijo.

El dirigente agregó que Brasil considera los amistosos que disputará ante Croacia el 3 de junio y frente a Austria siete días después como partidos muy importantes en los que jugará con todas sus armas por estar muy cerca del Mundial.

“Escogimos selecciones que estudiamos tácticamente y que consideramos que era importante enfrentarles. La importancia de esos dos amistosos es mayor hoy que el propio debut en el Mundial”, dijo.

Agregó que, aunque no sea campeón, la comisión técnica está preparando un equipo del que los brasileños tengan orgullo.

“No sé si vamos a ser campeones o subcampeones o no llegaremos a la final. No sé lo que va a ocurrir. Lo que si sé y quiero afirmar es que, independiente de resultados, tenemos que montar un equipo dedicado, responsable, transparente, correcto. Un equipo que salga aplaudido aunque sea eliminado”, dijo.

Gaspar dijo igualmente que la CBF decidió cambiar su sistema de premiaciones y que los jugadores recibirán premios por haber sido convocados y en caso de que lleguen a la final y de que consigan el título.

Explicó que no consideraba justo que se premiase a un equipo eliminado en cuartos u octavos de final, o en semifinales, como ocurrió hace cuatro años cuando la selección fue premiada pese a la humillante derrota por 7-1 en semifinales ante Alemania.