Redacción
La actividad de Air Canada se detuvo tras una tragedia nocturna en el aeropuerto LaGuardia en Nueva York, donde la logística de seguridad falló en un momento crítico. Este lunes 23 de marzo, la terminal permanece bajo tensión mientras los equipos de rescate y peritos trabajan contrarreloj.
Lo que comenzó como un aterrizaje de rutina terminó por convertirse en una pesadilla que puso en el foco mediático la seguridad de los aeródromos más importantes de Estados Unidos.
Colisión mortal de Air Canada en el aeropuerto LaGuardia
El reloj marcaba cerca de las 23:40 horas del domingo cuando el vuelo 8646 de Jazz Aviation, operado bajo la bandera de la empresa canadiense, tocó pista procedente de Montreal. La aeronave, un CRJ-900 que transportaba a 72 pasajeros y 4 tripulantes, circulaba a una velocidad de 210 kilómetros por hora cuando ocurrió lo impensable.
En medio de la oscuridad, el jet impactó violentamente contra un camión de bomberos que se desplazaba por la pista para atender una emergencia distinta en el complejo. Los daños en la parte frontal del avión son descritos por los investigadores como severos, reflejando la magnitud de un choque que paralizó las operaciones de inmediato.
El saldo de una noche desgarradora
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, fue la encargada de confirmar la noticia que nadie quería escuchar: el piloto y el copiloto de Air Canada perdieron la vida de forma instantánea tras el impacto. Por su parte, dos bomberos que se encontraban en el vehículo oficial resultaron heridos y fueron trasladados de urgencia para su atención médica.
A pesar de los graves daños estructurales de la nave, los protocolos de emergencia del aeropuerto LaGuardia permitieron resguardar al resto de los ocupantes, aunque el trauma de la colisión marcará este 23 de marzo como una fecha negra para la aviación comercial.
